lunes, 21 de julio de 2014

Dibujando...


Mi prosa imperfecta desbordada de sentimiento tropieza en la línea de salida con la armonía del simbolismo.
Se torna tímida, discreta…sin destapar al mundo su verdadero sentido.
Después de tanto tiempo, plasmar la imagen es un mecano con exceso de piezas.
Las palabras chirrían como una bisagra oxidada, y se me escapan las ideas, ocultas tras sendas desordenadas de sugerentes adjetivos.
Aún así las anoto, para episodios imprevistos y cedo con un texto desconcertado, casi como un pájaro en un aterrizaje de emergencia.
Y dibujo artificiales caminos de margaritas, en el terreno deshidratado de mis frases.

lunes, 14 de julio de 2014

Regresando...






Y el tiempo dibujó una curva por donde se desbordaron las letras, las ganas y ese amago en forma de pseudo poesía sin métrica, de pensamientos sin domesticar…
Momento de volver.
Despacito, conteniendo el vértigo de la palabra escrita.

martes, 19 de noviembre de 2013

Con la maleta llena...





A veces es necesario hacer una pausa y tomar aliento.
Tanto, como que un beso te erice la piel.






Por eso y después de pensarlo bien, me tomo un descanso indefinido.
Últimamente el tiempo me aprieta en exceso y aunque mi mente insurrecta no deja de crear, no puedo publicar sin la sensación de exigencia que supone dedicar el tiempo que merece este espacio ni  todos vosotros.
Nos volveremos a ver, estoy segura de ello.
Mientras tanto, me lleno la maleta de buenos momentos, de recuerdos, de cariño y de miles de besos desde y hasta mi mediterráneo.
Gracias a todos por ser y estar.
Hasta pronto.
Rebeca.  

miércoles, 2 de octubre de 2013

En silencio.


 
 
 
 
 
Porque hay tantas cosas que me gustaría decirte…
Escucha mi silencio.
Es un arsenal de palabras que te hablan.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Otoño.


 
 
Me hechiza el otoño.
Cautivada por su tímido sol y la música natural de sus colores, me entrego a él.
Libre de todo ruido,  me dejo deshojar por sus tardes tibias de septiembre.

domingo, 22 de septiembre de 2013

La relatividad en el refranero.


El refranero popular se equivoca algunas veces.
La fealdad es tan relativa…
Se puede ser feo en tantos sentidos que parece imposible que un adjetivo abarque semejante abanico de posibilidades.
Pero imaginemos un feo/a de los de manual, (dejémoslo en falto de belleza exterior, para entendernos) ese que al verlo, por norma general se piensa que el de arriba, al repartir las virtudes se olvidó de él/ella.
Y aquí llega el refranero cual caballero andante, proclamando que “la suerte de la fea la guapa la desea, entregando un halo de esperanza, un burdo consuelo , bastante distante de la realidad.
Lejos de lo que la sabiduría popular defiende, el sentir del feo/a sufre constantes azotes sociales a lo largo de su vida, y se le alienta diciendo que los guapos/as pagaran su privilegio de otro modo, como si un castigo divino estuviera por llegarles y al feo/a con el tiempo sólo le esperara fortuna.
Como si la guapa no pudiera tener además del privilegio de la belleza otras virtudes y la fea no pudiese ser al tiempo fea y desafortunada.
 
 
 
 

sábado, 21 de septiembre de 2013

Futuros pluscuamperfectos.




 
 
 
Para el amor subjuntivo, no hay pretéritos ni condicional.
Solo imperativos presentes fabricando futuros pluscuamperfectos.

Estos derivarán en claros indicativos de nuevos pretéritos imperfectos y lo terminarán finiquitando, que es gerundio.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Sueños estúpidos...


Sueño casi cada noche, y recuerdo a la perfección todos y cada uno de ellos. Supongo que mi mente no termina de desconectar jamás. Ni fase rem ni gaitas! Que no! Que no se deja llevar… está en una constante entrada y salida de fase vigilia. Con alucinaciones incluidas...
Hoy desperté soñando. A veces me pasa. Aun no he abierto los ojos, pero soy capaz de razonar. Como si de un salto me metiera en mis propios sueños y fuera capaz de avisar al protagonista o cambiar la situación , las opciones y/o consecuencias de lo que va a pasar.
En ese estado de semiconsciencia sigo viendo las imágenes del sueño y soy capaz de hacer sobre él un razonamiento más o menos lógico.

El caso es una voz en off daba una noticia sobre dinosaurios.
Estudios habían comprobado que eran capaces de devorar 200 kilos de dientes y huesos al día. Yo veía la escena a la perfección, como desde una butaca de primera fila. Veía aquel enorme dinosaurio devorando otros de menor tamaño, dinosaurios bebé o preadolescentes,(que sé yo!) se los comía  así, como quien se toma una esponja de azúcar, sin pestañear… ñam ñam! cuatro bocados y adentro…con sus dientecitos y todo.
En medio de esa carnicería me he puesto a pensar en un símil para nosotros los humanos. ¿Qué será tan duro como un diente que podamos masticar así sin más?
Y lo único que me ha venido a la mente ha sido una tableta bien gorda de turrón de alicante. (del duro claro está)

Supongo que mi cerebro aun no estaba preparado ni suficientemente despierto para ir más allá en un razonamiento profundo.
Creo que algo no va bien en mi sesera. Estas son algunas de las extravagancias que mi subconsciente tiene conmigo.
Luego, ya despierta, cuando estoy tomando el café lo pienso y me hace reír el surrealismo que se gasta  en modo sueños estúpidos.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Saltarse las reglas...



A veces bordeamos la línea de los modelos predefinidos… nos saltamos a conciencia reglas de educación, delicadeza y sensibilidad.
Los abismos de la discordia conducen hasta un incómodo precipicio. A un análisis pesimista y poco profundo de nosotros mismos. Empujando la renuncia de la propia esencia.
Una vez saboreado el límite nos tienta,  se antoja pasarnos con el vino,  tomarnos unas copitas de más.
Sentir en la carne su tambaleo, hasta conseguir el equilibrio imperfecto de la divergencia.
Ya puestos ¿por qué no probarlo?
De todos modos iremos al infierno.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Creencias.



Así cómo la luz necesita la oscuridad para ser y la posibilidad lo eventual de las opciones..., creo.
Como el pájaro acicala sus alas para alzar el vuelo y la ocasión se impregna de  posibilidades.
Sé que todo mi mundo cabe en un bolsillo y todas mis lágrimas en una nube.
Creo en mí, saltando por encima de los imprevistos y en todas las malditas casualidades.
Creo, como cree la tortuga recién nacida en su esfuerzo y que a pesar de su  lento avance, llegará a la orilla de uno o mil mares.